viernes, 5 de noviembre de 2010

La Habitación Secreta

   Sentimos, amamos, sufrimos y disfrutamos. Cada día somos objeto de inumerables emociones como resultado de nuestra interacción con otras personas, en casa, en el trabajo, en la calle, en cualquier lugar, pero, ¿cuánto tiempo nos dedicamos a nosotros mismos única y exclusivamente?

   Nos educan para vivir en una sociedad cuyas reglas nos condicionan en cada momento. Una sociedad en la que "placer" sigue siendo un término tabú del que, sólo algunas personas, se atreven hablar con total libertad. Sin embargo, todos tenemos una habitación secreta en la que guardamos nuestros más íntimos deseos. Podemos llamarla imaginación, o sueños, incluso podemos describirla como un hormigueo electrizante que recorre todo nuestro cuerpo cuando la abrimos y miramos en su interior. Una habitación en la que cualquier fantasía es tan real, que es capaz de acelerarnos el pulso hasta hacernos vibrar de puro y verdadero placer.

   Somos libres, pero en una extraña libertad que nos cohibe. Aún así, en la intimidad de nuestra habitación secreta, dejamos correr nuestras fantasías como ríos abundantes de deseo. Es allí donde comprendemos que el placer nunca ha sido un pecado. Queremos disfrutarlo en su plenitud, exaltar nuestros sentidos, alcanzar el culmen de la felicidad...

   Utiliza la llave y abre la puerta al placer. Entra en ella dejando los prejuicios y los tabús fuera. No tengas miedo a sentir.

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