viernes, 4 de febrero de 2011

Kama Sutra: Virtud, Prosperidad y Amor



Kama Sutra; es un texto escrito por el sabio hindú Vatsyayana en algún momento entre el siglo VI y I aC en la India. El texto elogió a los tres objetivos de la vida: la virtud (dharma), prosperidad (artha)  y amor (kama).

La marca de cosmética erótica KamaSutra, inspirada en esta filosofía, ha creado una gama de productos para ayudar a las parejas de enamorados a crear momentos de intimidad y ternura. 

A través de esa intimidad, física y emocionalmente saludable, los mejores sentimientos humanos surgen de nuestro interior, y nos hacen más capaces de dar amor al mundo. Esta filosofía dio a luz el mantra para la compañía: “Making Love Better”



El amor, los encuentros íntimos, los juegos de pareja, sentir y hacer sentir... Todo aquello que emocionalmente nos influye positivamente, se proyecta desde nuestro interior, invadiendo el mundo que nos rodea, las personas a las que amamos, y lo transforma en un lugar en el que la vida cobra un sentido más amplio, más profundo y especial.

No dejéis nunca de sentir.

martes, 7 de diciembre de 2010

Retazos de Historia: SHUNGA, EL ARTE DEL EROTISMO

    
 
    Shunga es una de las marcas de cosmética erótica más famosa en el sector de la sensualidad y el placer. Sus aceites, polvos y pintura corporales, velas para masaje, y estimulantes, hacen especial un encuentro, preparado con cuidado para ser inolvidable. Es posible que, cuando veáis esta marca en efogos, os atraiga por su  cuidado y delicado diseño, por el atractivo de sus exóticos ingredientes... Hoy os quiero mostrar que Shunga, además, es arte, quizás el arte  erótico más antiguo jamás  conocido.

    La palabra japonesa SHUNGA literalmente significa “la imagen de la Primavera”, siendo "primavera" un eufemismo común para las relaciones sexuales. Por eso, este término, es más conocido por ser utilizado para  denominar unas obras de arte muy especiales. Pinturas eróticas japonesas, realizadas en el período comprendido entre los siglos XVI al XVIII, por famosos pintores del período Ukiyo-e (mundo flotante). Durante esa época, los puristas de la cultura japonesa rechazaron el arte SHUNGA., no hace falta explicar por qué. El erotismo, la sensualidad, y la sexualidad, han estado cubiertos durante mucho tiempo por el oscuro velo de los tabús. Aún así, este tipo de obras no desaparecieron pero, aunque los artistas disfrutaban del erotismo en sus pinturas, rara vez firmaban sus obras, para evitar perjudicar sus carreras como artistas clásicos.

    Mientras que algunos lienzos SHUNGA o impresiones (pinturas en bloques de madera) muestran escenas sensuales de la pareja en acto amoroso, otros eran intensamente eróticos, revelando el amor carnal en todo su esplendor. Los artistas exponían la anatomía humana con todo detalle, sin ninguna preocupación por la discreción o pudor. Sin embargo, estas obras se hicieron siempre con cuidado y buen gusto.  

     Algunas mentes de negocios de la época, que entendieron el valor de mercado de los estímulos visuales, contrató a artistas para pintar arte SHUNGA a tiempo completo. Estas obras las exponían en salas donde los ciudadanos de clase media podría ir, mirar y fantasear , todo a cambio de un par de yenes. En cierto modo, este arte marcó el comienzo de la industria erótica como la conocemos hoy en día.

     Frecuentemente impresos como pequeños folletos de arte Shunga, llamados “libros de cabecera”, sirvieron como guía de enseñanza para los hijos e hijas de la burguesía japonesa. A través de las pinturas, aprendían el arte de los juegos preliminares, las posiciones sexuales, y una higiene adecuada. A día de hoy, SHUNGA sigue siendo uno de los tesoros escondidos del arte tradicional japonés.

     Como veis, un nombre y una marca, pueden esconder un retazo de historia que nos transporta a los antepasados del erotismo. Espero que os haya gustado. No dejéis de descubrir este arte convertido en esencias.

Os deseo unas fiestas llenas de pasión,

Secreta

viernes, 5 de noviembre de 2010

La Habitación Secreta

   Sentimos, amamos, sufrimos y disfrutamos. Cada día somos objeto de inumerables emociones como resultado de nuestra interacción con otras personas, en casa, en el trabajo, en la calle, en cualquier lugar, pero, ¿cuánto tiempo nos dedicamos a nosotros mismos única y exclusivamente?

   Nos educan para vivir en una sociedad cuyas reglas nos condicionan en cada momento. Una sociedad en la que "placer" sigue siendo un término tabú del que, sólo algunas personas, se atreven hablar con total libertad. Sin embargo, todos tenemos una habitación secreta en la que guardamos nuestros más íntimos deseos. Podemos llamarla imaginación, o sueños, incluso podemos describirla como un hormigueo electrizante que recorre todo nuestro cuerpo cuando la abrimos y miramos en su interior. Una habitación en la que cualquier fantasía es tan real, que es capaz de acelerarnos el pulso hasta hacernos vibrar de puro y verdadero placer.

   Somos libres, pero en una extraña libertad que nos cohibe. Aún así, en la intimidad de nuestra habitación secreta, dejamos correr nuestras fantasías como ríos abundantes de deseo. Es allí donde comprendemos que el placer nunca ha sido un pecado. Queremos disfrutarlo en su plenitud, exaltar nuestros sentidos, alcanzar el culmen de la felicidad...

   Utiliza la llave y abre la puerta al placer. Entra en ella dejando los prejuicios y los tabús fuera. No tengas miedo a sentir.